Biografía

 

Josep Cruañas nace en 1942 en Maià de Montcal, un pequeño pueblo situado en la comarca de La Garrotxa -Girona. Pronto se interesa por el arte, ya que a los 15 años asiste a clases de dibujo en la Escuela de Arte de Banyoles, que dirigia Joan de Palau. Tres años después, frecuenta el estudio del pintor Joan Sibecas en Figueres, personaje que será esencial en su porvenir pictórico, pues Sibecas estaba considerado como uno de los introductores del cubismo en Catalunya, aunque también cultivaba el informalismo, dentro del apartado espacial, fragmentando la tela.

Taller Plaza de Lesseps 1965

Su recorrido formativo continua en Barcelona el año 1961 donde se instala, circunstancia ésta, que le permite ir a clases de pintura al natural en el Real Círculo Artístico y Sant Lluc. Es evidente, pues, que aún siendo considerado un artista autodidacta, estos contactos con estudios y talleres de dibujo y pintura le servirán como punto de partida para dedicarse más tarde a la que ha sido desde siempre su máxima pasión: la pintura.

Refiriéndose a sus inicios Jordi Rodríguez-Amat señala que Cruañas “entra en una figuración de espacios urbanos desfigurados”, donde se aprecian incluso edificios derruidos, fábricas, etc. Es evidente pues, que el interés por los espacios urbanos se aprecia muy pronto, y hasta la fecha sigue siendo uno de los principales protagonistas de sus obras.

Es el momento de abrirse al exterior, y por ello comienza a viajar por Europa, hecho éste que le permite conocer diferentes lugares, hasta ahora desconocidos para él, que representará nuevas maneras de entender y captar la luz y el color. Cruañas recuerda que cuando estuvo por primera vez en Londres, descubrió “los paisajes nórdicos, las gamas grises y  los cielos de plomo”.

Pero no será hasta los años 80 que encontrará su espacio pictórico, ya que hasta aquel momento estaba interesado por los “ismos” predominantes del siglo XX, caso de la abstracción, el surrealismo y el expresionismo. Eso se puede comprobar cuando representa los paisajes urbanos de diversas ciudades portuarias y marítimas, principalmente del norte de Europa, fruto de su espíritu viajero que le permite observar aquello que para el resto de los mortales nos suele pasar desapercibido.

Es preciso destacar que fue invitado a visitar países como Uruguay (1980) y Cuba (1995), y  junto con otros cinco pintores realizó un cuadro de grandes dimensiones para el Hotel Nacional de La Habana.

El año 1993 la editorial “La Gran Enciclopedia Vasca”, dentro de la colección de “Maestros actuales de la pintura y escultura catalana”, editó un libro sobre su trayectoria artística, siendo los autores Joan Carreras y Maria Elena Morató.

Su obra se encuentra en museos y fundaciones como por ejemplo el Museo de la Diputación de Barcelona, los museos gerundenses de Banyoles, Tossa de Mar y Palamós; El Vendrell -Tarragona-, o fuera del país caso del Museo Nacional de Bulgaria.

Para definir su trabajo actual, tal como se ha comentado anteriormente, se podría afirmar que se mueve dentro de un impresionismo con tintes abstractos. Asimismo, el gesto y la densidad de la paleta, además de la intensidad cromática de las tonalidades neutras,  con atisbos de cromatismo para destacar alguna parte de la composición, son otras de las características que creemos esenciales en su obra. Respecto a la luz, se aprecia cada vez más el interés en mostrar escenas donde la luminosidad prevalezca respecto a la idea del claro-oscuro. La temática preponderante, es evidente que es el paisaje, tanto urbano como rural. Vistas de diferentes lugares de Normandia, París, Cadaqués, Barcelona, Venecia, Ámsterdam o El Empordà, son habituales en los óleos y las acuarelas, dos de las técnicas más empleadas por el artista.

  Críticas

-”Su paleta es sobria, sus temas sencillos, cotidianos, humildes a veces. Pero su pintura de la mejor ley, sin falsa brillantez, sin intenciones recónditas ni de ningún mensaje. Son arte puro, bello ya que no bonito, por suerte suya, no solamente lucen como luce siempre una verdadera obra de arte, sino que son prometedoras”.

Antoni Albareda. Catálogo exposición Grup. Barcelona.1975

-”Practica un postimpresionismo basado en el vigor medievalista que ilustró a Roualt y a otros sensuales practicantes del empaste suculento y enérgico”.

Baleares. Palma de Mallorca. 1975

-“Para Josep Cruañas los temas son solamente pretextos para crear formas diferentes que mágicamente convierte en expresivas materias. Tal vez sin proponérselo se evade de la problemática del hábitat universal que le preocupa por ir más allá para ofrecer en su plástica y con escasos elementos -síntesis perfecta de color, línea y texturas- una carga de intencionalidad matérica”.

Elvira Levy. Catálogo exposición Galeria Dera. Palma de Mallorca. 1977

-”Josep Cruañas pinta en Honfleur una y otra vez desde los verdes prados, alteados de árboles, la mancha azul de la “marina” donde el Sena se amplia. Aunque el manifieste romper esta relación, persistirá con todo su amor”.

Rafael Manzano. Catálogo exposición Galería Comas. Barcelona. 1981

-”Las obras de Cruañas tienen “tema”, representan objetos. Paisajes, edificaciones existentes en la realidad. Pero basta dedicarles una atención puramente estructurales alcanzan en estos cuadros, la sobriedad del mundo”.

Catálogo exposición colectiva de Montevideo. 1981-82

 

-”Se ha dicho de Cruañas que sacrifica el colorismo y el folklore para ofrecernos una imagen precisa de lo que es la quinta esencia de una vibración emocional”.

R. Perelló. Última Hora. Palma de Mallorca. 1983

-”Ha llevado tan lejos el impresionismo Josep  Cruañas que se diría un pintor abstracto ordenando sus manchas para que representen algo -en este caso paisajes-. Hasta tal punto este joven maestro del Grup Passeig de Gràcia sabe manejar y dosificar las pinceladas, sin insistir, pero consiguiendo veladuras y calidades al primer toque”.

J.R. ABC. Madrid. 1984

-”Uno de los beneficios importantes de Cruañas es el de conseguir un equilibrio en las relaciones tonales, armónicas, sobrias, pero con los reflejos lumínicos necesarios, sin caer en opacidades”.

Mª Àngels Ferrer. Ausona. Vic. 1985

“Las masas de color en tonos superpuestos, las veladuras, dan a las iniciales pinturas de Cruañas cierto parentesco con la abstracción”.

Sempronio. La Vanguardia. Barcelona. 1988

“La característica de este pintor es la sobriedad de su lenguaje”

Rafael Manzano. El Noticiero Universal. Barcelona. 1989

-”La sobriedad es una de las cualidades fundamentales de la obra de Cruañas que corresponde principalmente al colorido, pero que no es ajena al rigor de la composición ni a la estructura de las formas”.

La Vanguardia. Barcelona. 1989

-”Gamas predominantemente de grises en las que destacan por encima unas notas de color ajustadas y sabiamente contenidas”.

Goya. Madrid. 1991

-”Atmósferas mentales, climas románticos, matices dominantes, impregnan y envuelven los lienzos de Cruañas, confiriéndole una calidad particular, estilísticamente reconocible, y contribuyen, de forma evidente, al  éxito de una obra que es, a pesar de su densa y austera sobriedad, humanamente rica, sugerente y extremadamente bella”.

Rafael Kyoga-Berliner. Catálogo exposición Galería El Claustre. Girona. 1991

Cruañas siempr

-“e ha tenido una sensibilidad y una fascinación especial por el mar, a pesar de ser un hombre de montaña”.

Martí Gironell. Diari de Girona. 1994

-”Es una obra poética que comunica serenidad”

Diari de Sabadell. 1996

-”El hecho de pintar tiene relación con el de viajar, actividades que entiende de una forma muy personal, en el sentido de búsqueda, de “una emoción plástica”, no como un turista”.

C. Gascón. Diari de Sabadell. 1996

-”Observador solitario encuentra en la moderación entonada de los colores un ideal de belleza”.

Josep M. Cadena. Catálogo exposición Galería Comas. Barcelona. 1998

-”Para él. El espacio es un lugar personal en el que consigue plasmar su mundo íntimo y personal”.

-”En estos espacios urbanos se encuentra casi siempre el agua”.

-”Para él la pintura ha de sugerir y no explicar”.

-”La sobriedad del color ha hecho de él un artista sereno y profundo”.

-”La pincelada y la mancha están generadas por un gestualismo personal…el gesto es un elemento funcional de su pintura”.

Jordi Rodríguez Amat. Catálogo exposición Fundación Rodríoguez Amat. 2001

-”En sus cuadros encuentro una serena confianza”.

Josep M. Cadena. El Periódico. Barcelona. 2004

-”Lo que más le interesa es la arquitectura urbana y el ambiente y atmósfera que se genera en su alrededor”.

-”Si hasta hace poco en sus obras se derramaban los grises y los ocres -colores que potencian la nostalgia y el romanticismo de estos escenarios-, las tonalidades rojizas y azules comienzan a adquirir más relieve”.

Cristina Vila. Diari Empordà. 2004

-”Construye su pintura a través de la oscuridad de los días grises y que amenazan lluvia”.

Josep M. Cadena. El Periódico. Barcelona. 2005

-”Sea mediante la acuarela, o sea mediante el óleo, como ahora es el caso. Cruañas transforma el paisaje adecuádolo a sus necesidades creativas. Con ello no quiero afirmar que pinte lo que ve, sino que las tonalidades grises y azuladas tanto del cielo como de los edificios, se encuentran más cercanos a su imaginación que no de la propia realidad presente. Es como si la humedad que se desprende de los canales y de los días lluviosos vaya creando una atmósfera muy especial y que solamente pueda representarse gracias a unas tonalidades neutras”.

Ramon Casalé. Catálogo exposición Galeria El Claustre. Girona. 2007